sábado, 2 de abril de 2011

De pecados y de lunas


Espérala de nuevo,
será ella quien te salve
de esta avidez de suicidio,
oculta y cautelosa,
tras tu quebradizo espejo.

Lanzas lágrimas desnudas
hacia su boca, fría y cosida,
que no muerde con lamentos.

Vacíate por las calles,
busca ese vino que brinde
por el despertar de las manos
y la cremación de las faltas.

El verso pide a la guadaña
que siegue y ahueque la piel
en cada diaria condena.

De noche
no eres el amante,
eres solo un déja vu
de esta puta rutina
con que besa el pecado.

Eterno,
siempre te arrepientes
y resucitas en penumbra
trasnochando con el verso.

Volverás a ser absuelto
cada mañana que estrelles,
por tu carcelera amiga,
por la silenciosa luna.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Volátil desaliento


Confieso que a veces
no recuerdo si te amo,
pero si se del miedo
cuando no evitamos
la mordedura de agua,
que se desliza fría
por nuestra almohada.

Nos prevalece el olvido
como pájaros sin alas,
que mueren en silencio
y se alejan sin pisadas
naúfragos de caminos.

Seguiremos juntos,
volátiles y asustados,
saboreando lo oscuro
de este gravitatorio filo,
cuando se avalance
la ponzoña peregrina
y nos libere del luto
de saber que fue mayor,
nuestro miedo que el amor.

martes, 29 de marzo de 2011

El adiós sin el verso


Tienes razones para sospechar del viento,
su marea viene apresada entre los dientes
y nos roba el necesario abrazo.
Hoy no se deja embaucar por las bocas.

El corazón no alimenta el pensamiento
y no me hincha la entraña con palabras
que te exhalen globos de suaves colores,
en este despistado cielo de despedida.
Nada eleva tus pies para evitar tropiezos
con la despiadada tierra del camino.

No dijimos nada, porque yo me encierro
en la oquedad del cabello despeinado
y en un apresurado roce en mi camisa,
que se hunde sobre el vientre acobardado
y protegido por mis hombros inmutables.

La mano se te enfría en apenas segundos
y no llega a sentarse cercana de la mía.
Mi verso,
olvidó despedirse de tí esta mañana
con el prisionero adiós,
condenado ya a lo eterno.

domingo, 27 de marzo de 2011

Alas de colibrí


El ansia a tu intangible
es tan breve y tan audaz
que es capaz,
de beber en tu hielo
y se permite masticar
rápida y fugaz,
lo que no palpo, ni escucho, ni veo,
lo que no te alcanzo,
lo que me imagino
y todo lo trasero que se esconde,
bajo la mancha ciega
de un latido de trueno.

Tan ansiosa de ti,
la descabezada lengua
perdió el habla
y no puede recitarme
los segundos ni los días,
pero me cuelgo tu tiempo
congelado,
como esa fotografía
que detiene en su vuelo,
las alas de un colibrí.

viernes, 25 de marzo de 2011

Falsedades


Como siempre,
nuestro músculo
despierta mudo.
Se ha vuelto a parar
y amanece,
sin paredes ni techos
en un espacio oscuro.

Yo busco herramientas
y te llamo a gritos.
Y acercas tu aliento
con un abrelatas.

Y como siempre
cada mañana,
te cuelgo el sol,
y tu pintas flores,
en falsas ventanas.

Jugamos
a imaginar colores
y falsificar sonidos,
a encontrar los besos
bajo las camas.

Un sol de 100 vatios
alumbra esta escena
y la hacemos nuestra.
Todo huele a nuevo
a pintura fresca.

Como siempre,
me mentiré y te mentirás,
lo sabemos,
que no somos relojeros
ni pintores ni colonos.
que ya nunca las bocas
se besarán.
Siempre lo supimos,
que nuestros latidos
funcionan con pilas
hechas en Taiwán.