miércoles, 2 de marzo de 2011

Descorabezado


Simétrica pobreza,
la del hombre separado
en dos mitades.
La una
apresada con tu llanto.
La otra
cegada con su nada.

Mi nombre se borró
entre dos naciones.
Mis lágrimas
son solo la cascada,
de esa única mejilla
que sustenta mi cara.

En esta despedida,
te puedo susurrar
desde el vacío ahora,
el epitafio que rezaba
antes de dividirme:

- Amor...

Mi corazón
queda contigo,
atrapado en este incendio,
masticando las cenizas
de un cuerpo calcinado,
y guardián del velatorio
de tu alma enamorada.

Mi cabeza
nos abandona a los dos.
Se esconde de su resto inerte
y bebe alzeimer al estúpido consuelo,
en una estancia vacía y acolchada.
Quedará colgada para siempre
en las forjas de su celda.

Pero la memoria
se queda conmigo
y aún puede suspirar
al recordar lo que te amé,
lo que retuvo de tu amor
aquel que fue ...
un hombre entero.
Tan huérfana se queda,
sin el corazón, ni su cabeza.

jueves, 24 de febrero de 2011

Jacobina Sumisión


Te olvidaste
de cada sueño pendiente,
casi al filo de ser ejecutado.
De cada libro que cerraste
y de tu novela inacabada.

No te reconozco,
no eres tú,
alzas el puño de otro.

Ya no eres libre.
Te golpeó su bandera
y corriste a arriar la tuya
para dejarla enterrada.

Cargaste los anhelos ancestrales
y mataste a los únicos profetas
que siempre te libraban de la guerra.
Aquellos que nunca te dolieron.
Aquellos que besaban con tu venda,
las heridas de cada combatiente.

Su Biblia derramó tus mandamientos,
y aprendieron el camino hacia su casa.
El poema que sale por tu boca
es su lluvia machacona e infinita.
Ya repites en tus salmos y oraciones,
fieles copias de todos sus renglones.

Ya quedaste
desnudo ante tu foro,
oculto tras su voz
de gobernante.

Dejaste de ser tú,
solo eres,
una más de sus canciones.
Ya vi ahogarse,
tu boca en su pantano

domingo, 20 de febrero de 2011

In veritate libertas


Solo una cerilla,
fumiga tu mirada
el cancer del engaño.

Fugaz sencillez,
tan aproximada
a la respuesta exacta.

No cantas la estrofa,
que nunca resuelve
la verdadera certeza.

Diáfanos y sonoros,
se mecen tus tacones
en su vocal trasparencia.

Con celaje de lluvias,
brota el carmín en racimos,
de tu boca hasta mis labios.

Ya jamás dudaré
si en el instante de inicio,
mi boca, ganó tus besos.

Y te doy la gracias,
por regalar el epílogo a mi libro,
tan al borde, tan sin avisos.

lunes, 14 de febrero de 2011

Etermistad


Nada tuyo muere.
Tu plétora de soles
se anida por mi boca
y guian mi latido,
tus cantos inmortales.

Sedentario en mi piel,
todo se conserva exacto.
Plenitud desde el inicio,
que no ensucia mi reloj
ni un leve olvido.

Cómplice de lo eterno,
me traes el abrazo
que nunca erosiona.
Tatuador de planetas
con indeleble trazo.

Cuantas veces anduvo
mi pie en tu zapato.
Zancada tan fiel,
a mi cómplice paso
polizón del camino.

Vivan ya mis canas
libres a tu viento.
Mueran ya pegados
eternas sus cenizas,
mi cuerpo en tu camisa.

Y seguiran latiendo,
inmunes a la amnesia.

Un abrazo, Negro. 13 de Febrero

viernes, 11 de febrero de 2011

Pecados banales


Estoy atento

Ya me encierro,
en mi acostumbrado pupilaje
prematuro a tus insultos.

Banalidades que me sangran,
por cuchilladas de esos fieles
que siempre me adularon.

Aléjame de los círculos con voces.
De mis corrales de sombras
clonadas y admiradoras.

Calla los ecos del patio de peleles,
que repiten y que sueñan su Verdad,
pendientes al etéreo humo de mi boca.

¿Lo ves?,
eres tu quien ha de ser.

Repíteme una y mil veces.
Mil y una veces más,
que soy un imbécil.

Recuérdame que me cubra
en el sudario que oculte tu alimento.
Dímelo hoy, una vez tan solo.
Vomítalo con tu lengua lapidaria.

Estaré atento
a tu amor con penitencia.