jueves, 5 de mayo de 2011

Te regalo Abriles


Y se muere otro Abril.

Y amanece el Mayo
llorando en mis alas.

Y no sabe a lirios
ni huele a racimos
ni acoge con soles.

Y tu Enero,
sigue nevando en mis labios.

Y cuando vuelvan los Abriles,
le seguiré regalando
el agua de sus lluvias,
a tus yermos calendarios.

martes, 3 de mayo de 2011

Me llamas barroco


Me llamas barroco
si me encadeno a tu cintura,
con palabras.

En la espera de la piel,
ayuno,
espero,
me extingo y rezo.

No te burles
de la torpeza de mi voz,
y de mi mano equivocada
si buscando tu textura
se tropieza,
dominada en un botón
de tu sonrisa.

Me miras en los nudos
y los deslías con un beso,
tan certero y humano
como el tacto de tus labios.

Ahora callas
y me pide tu mirada
que no deje de ser,
jamás,
un barroco enamorado
que desate mis cordones
en los mares de tu atlas.

domingo, 1 de mayo de 2011

Espejos rotos


Has vuelto a hacerlo,
¿Verdad?

Debes saber,
que no pienso recoger tu lluvia de cristales.

Hoy voy a permitir,
que nos hiera el frío en la ventana.
Esa que tan nerviosa ocultas
rasgada en sus añicos.
Esa que nos llueve desde el polo,
donde vive el desamor
en su mar de hielo.

Has comido de las zarzas,
boreales y asesinas,
las que ya nunca regamos.

Y aún afilas tus dientes
con sus congeladas raspas.

Pero lo debes saber,
que mis estrellas digieren las espinas en su ocaso
y ya no sangro de su lodo.

Ni lavo mis pies con su veneno.
Ni estallo.
Ni corro.
Ni lloro.

Tú lo sabes y yo lo sé.
Lo has vuelto a hacer
y a mi,
me cicatriza aún más,
nuestra compartida bóveda
con sus espejos rotos.

miércoles, 27 de abril de 2011

Mi reminiscencia es tuya


Cada mañana te debo

Mi reminiscencia azul,
sumergida en las acequias
de tus dedos.

Los restos de mi cuerpo
que aun respiran
entre las fauces del murmullo
con que te viertes al alba.

Los residuos de los barcos,
mis encallados naufragios
y mis rencores insomnes.

Mis paisajes aun vacíos
sin las curvas ni sus rectas.

Mis manos condenadas
sin el grito de su cálamo.

Y mi quietud sobre el pecho
sin su voz ni su latido.

Cada mañana mi anhelo
y desde dentro de su bostezo
tú ya te escapas.

Te debo cada día
mi espera en su verde duda,
cubierta por el sudario
con que me envuelven tus versos.

(...y desde mi prisión, te doy las gracias)

domingo, 24 de abril de 2011

Perdóname


Perdóname
por arrancarme la savia
en tu callada herida.
Por colarme sigiloso
en la curva de tu espalda
y mutarme en su llanto.

Por querer ser jardinero
y recoger los rastrojos
que otros lanzan
en el valle de tu tallo.

Pero mi cometa
no sabe de vientos
y regresa.
Regresa siempre
a besarte en la espina
que me duele.

No puedo evitar
disolverme en tu lágrima
y soñarte dentro de ella.

Perdóname por amarte
y calcinarme en tus suspiros
de papel mojado.