jueves, 20 de enero de 2011

Hermana_dos


En añadas viejas,
Rezamos a un sapo
y viajamos en trenes
por vías estrechas.

Me quito el harapo,
que olvide los genes
de antiguas cosechas.

Me buscan tus islas
despierto o dormido.
Como mariposas,
regresan tus días
sin ningún olvido.

Esta nueva añada,
compartida y pródiga.
Tu vega hermanada,
a mi ribera amiga.

......¡Felicidades Neni!

domingo, 16 de enero de 2011

Ecuaciones


¿Te engañas...
o me engaño?
Me llamas amigo
pero cada espera,
calculo y rehago
un teorema extraño.

En esta ausencia,
ya mido los metros
y cada segundo
del nuevo silencio.
Y lanzo unos versos
que buscan tus labios.

Si, me engaño...
No somos amigos,
si ahora te canto
y acumulo restas.

No me salen sumas,
si estamos en tregua.

viernes, 14 de enero de 2011

Días de Niebla


Con la niebla,
de perezosas nubes
posadas en mi huerto,
me he despertado
en silencio.
Sin aves vespertinas,
ni tus risas a mi lado.

Sueño despierto,
con los días sin inicios,
sin las caricias finales
de tus labios.
Y con flores
pegadas en tus huellas.

Ahora sin ti,
mis insomnes lunas,
vencieron a tus soles.

Y las mañanas,
nacen muertas.

jueves, 13 de enero de 2011

Cera fría


La noche
aleja el latido,
el tuyo y el mío.

Bailando tan roja,
trémula y graciosa,
nos ha separado,
tu piel y mi boca,
la luz de una vela.

Se esconden tus ojos
detrás de la llama
y detrás de los tuyos,
se pierden los míos.
Simétrico espejo
de antorchas en fuga.

No, esta noche
invoca un demonio,
y yo ni te toco.
¡Ardan los cuerpos,
si quiera un poco!

La luz ya no brilla
se acaba la cera.
Ya vacío mi boca
de fuego y saliva.
Espejos en llamas,
licores en copas
y bocas de lava,
nos han apagado.

Dos amantes soles
de febriles sueños,
quedamos a oscuras.
Mueren ciegos besos
en labios tan fríos.

sábado, 8 de enero de 2011

Orilla ciega


Solo escribo
a mi lado del río.
Manos blancas
y lienzos de lino.
En otra orilla,
oscuras caras
arman guerrillas,
con sus quejidos.

No cruzaré
no caiga herido.
No acercaré
con mi goleta,
ni termos
ni abrigos.
Por su silueta
vuela mi olvido.

Cierro ventanas,
vendo mis ojos,
ajenos a aguas,
de fríos torrentes
con tonos rojos.

Ni muero barquero,
ni vivo valiente.

Tan solo escribo.