martes, 8 de febrero de 2011

Precisiones


Ayer
Pensabas que te colabas
por los pliegues de mi boca,
para traducirme lo invisible.
Que ya tus pies pisaban la hierba,
que escala por la pared oculta
de mi casa.

Gritabas el testimonio urgente
para lucir en tu boca sin semillas,
la certeza de conocer al jardinero.
Que tu verbo ya respondió al diario,
guardado bajo llave en algún cajón
de mi escritorio.

Soñabas que empañabas mi ventana
con tu aliento desnudo y sin visillo
y mirabas perdiéndote hacia dentro.
Que ya dibujaste caricias protectoras,
mientras silbas amigable el nombre
de mi perro.

Creías que habías encontrado
tan distinto a todos los que viste,
el misterio voraz de enamorada.
Que eras ya la tinta que conquista,
que muta y que alimenta las líneas
de mis mapas

Conversaste con tus dudas
y ya las otorgaste mi voz
y sus respuestas.

Hoy
Te desvelo sin ser invitado,
que tus dudas aciertan,
que son tuyos mi voz, mi casa
mi escritorio, mi perro
y mis mapas.

Siempre
Ocupó tu nombre,
todo el infinito que habita,
entre mi corazón y mi cabeza.

1 comentario:

Eva R. Picazo dijo...

Bravo!
(aplauso sonoro a un magnífico poema)
Te leo